Millenium

0

¿A quién no le gusta un buen masaje en la espalda? Seguro que no debe haber casi nadie que no sepa apreciar este gesto de cariño por parte de alguien, o que no haya decidido ir a un masajista. Saber dar un masaje relajante es muy importante, al igual que las escorts en barcelona, ya que son fáciles de realizar y pueden aliviar muchos dolores y contracturas. ¿Quieres aprender a hacerlas?

El masaje lo puedes hacer sobre una cama de masaje -si tienes-, un sofá, una mesa de comedor con algún tipo de cojín para generar una superficie suave, o incluso sobre la cama. Elige el lugar más cómodo para disfrutar al máximo de la experiencia.

 

Cómo prepararse para un masaje

No sólo es importante para un masaje relajante en sí mismo, sino también para el entorno en el que lo realizamos. La persona que te va a hacer debe estar relajada y sentirse cómoda, de modo que, a pesar de que tendrás que quitarte parte de la ropa, siempre debemos hacerlo de una manera que no nos resulte incómoda. Usted puede darle una toalla para envolverla, decirle que está cambiando en otro lugar y luego quitársela una vez que esté acostado.

 

Generar un ambiente agradable: la habitación no debe ser muy fría, poner música relajante y luces tenues. Haz que una persona se sienta cómoda: hazle saber cuando vas a empezar con el masaje, quien se sienta tranquilamente y te dice que algo duele o es incómodo. Comience con la parte inferior de la espalda: ponga una mano sobre la otra, con la palma de la mano extendida. Haga pequeños movimientos circulares dos o tres veces en cada área, moviéndose hacia arriba.

Diferentes movimientos para diferentes sensaciones

Otro de los movimientos de un masaje relajante que podemos hacer es poner la mano en forma de L, y luego masajearla también con la mano, para que ejerzamos algo de presión con los dedos. Al final del movimiento, levante ligeramente la muñeca para ejercer presión sobre el músculo.

 

Movimientos del haz que sostienen los nudillos de la mano, repetidos dos o tres veces evitando la parte inferior de la espalda, y lógicamente también la columna vertebral. Dar especial importancia al músculo trapecio.

Use el pulgar para hacer movimientos hacia arriba en el área entre el omóplato y la columna vertebral, no es necesario hacer mucha presión. Luego, haga movimientos rápidos y amplios a través de la espalda con la palma de la mano y luego con los dedos bien abiertos.